Empresas de transporte foráneo prevén pérdidas de hasta 40% en la ruta México–Toluca tras la apertura de la estación Observatorio del Tren Interurbano México–Toluca. El impacto, señalan, representa un ajuste significativo en la movilidad regional con efectos directos en la demanda de autobuses de larga distancia.
Emiliano Reyes Estrada, representante de la línea Caminante ante la Cámara Nacional de Autotransporte, Pasaje y Turismo en el Estado de México, explicó que la disminución en la afluencia comenzó desde la apertura de la estación Santa Fe en agosto de 2024.
De acuerdo con el dirigente, la entrada en operación del tramo Santa Fe–Observatorio podría generar una caída adicional de entre 25 y 35%, aunque el sector ya había acumulado afectaciones cercanas al 40% en los primeros meses tras la expansión del servicio ferroviario.
Reyes Estrada aseguró que no se contemplan despidos y que las empresas buscarán adaptarse mediante rutas alternas y nuevas estrategias operativas. Señaló que el sector enfrentará una transición gradual conforme se consolide el nuevo esquema de transporte entre el Estado de México y la Ciudad de México.











