La dirección de las Universidades para el Bienestar Benito Juárez informó que, aunque el sistema cuenta con 214 sedes aprobadas en todo el país gracias a donaciones de terrenos, solo 120 están registradas oficialmente. El resto permanece en procesos de regularización o enfrenta conflictos que han impedido su instalación definitiva.
En entrevista con El Sol de México, la directora general Raquel Sosa Elízaga reconoció que el avance ha sido más lento de lo previsto. Explicó que la falta de personal y la carga administrativa predio por predio han retrasado la incorporación formal de los terrenos, muchos de ellos donados por autoridades comunales, ejidales y municipales.
A pesar de que varios planteles aún no están construidos, el sistema ya tiene estudiantes inscritos en todas las sedes. Para operar, se han habilitado “aulas temporales” o sedes alternas, donde alumnos y docentes imparten clases mientras se concreta la edificación o rehabilitación de las instalaciones definitivas.
La funcionaria admitió que esta situación ha afectado la captación de estudiantes, ya que muchos prefieren conocer campus concluidos antes de inscribirse. El sistema ofrece actualmente 37 carreras con enfoque social y comunitario, pero la falta de infraestructura terminada sigue siendo uno de los principales retos para su consolidación.











