Un estudio reciente de la Unidad de Investigación en Reproducción Humana de la Universidad Nacional Autónoma de México advierte que los índices de infertilidad en parejas sexualmente estables han aumentado 35% desde 2015. El informe confirma que concebir hoy es significativamente más complejo que en generaciones pasadas.
De acuerdo con la investigación, actualmente solo cuatro de cada diez parejas que buscan un embarazo logran concebir en un periodo corto. El resto enfrenta dificultades prolongadas, aun cuando no existen antecedentes médicos evidentes, lo que refleja un cambio profundo en los patrones reproductivos.
Los especialistas identifican múltiples factores detrás de este fenómeno, entre ellos el estilo de vida moderno, el estrés crónico, problemas psicológicos, mala alimentación, sobrepeso y el consumo frecuente de sustancias legales e ilegales. A estos elementos se suman variables biológicas y ambientales que afectan tanto a hombres como a mujeres.
El estudio subraya que la infertilidad ya no debe entenderse como un problema aislado, sino como un reto de salud pública en expansión. Los investigadores llaman a fortalecer la prevención, la educación reproductiva y el acceso oportuno a diagnósticos, ante una tendencia que continúa al alza.











