Una iniciativa presentada en el Congreso propone tipificar como delito el retiro del preservativo sin el consentimiento de la pareja durante encuentros íntimos, práctica conocida como “stealthing”. La propuesta contempla penas de hasta cuatro años de prisión y multas que podrían alcanzar los 70 mil pesos.
La legisladora Giulianna Bugarini explicó que, si bien actualmente es posible interponer una denuncia cuando se vulnera el consentimiento, la conducta no se encuentra expresamente definida en el Código Penal, lo que dificulta su persecución específica.
El planteamiento busca reconocer esta acción como una forma de violencia que transgrede la autonomía y la voluntad de la persona afectada, al modificar las condiciones acordadas para el encuentro íntimo sin su aprobación.
De aprobarse, la reforma establecería un marco jurídico claro para sancionar este tipo de conductas, en un contexto donde diversos países han comenzado a legislar de manera específica sobre el consentimiento y la protección de los derechos sexuales.











