El general Ricardo Trevilla, Secretario de la Defensa Nacional, se quebró al recordar a los elementos caídos durante el operativo en el que fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes. La operación representó un golpe estratégico, pero también dejó un saldo doloroso en las filas de las Fuerzas Especiales.
El costo fue alto. La muerte del líder criminal no borra la ausencia de quienes participaron en la misión y no regresaron. En los cuarteles y en sus hogares, el luto es tangible.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, expresó condolencias y reconocimiento a los militares caídos. Las ceremonias internas y los mensajes institucionales reflejan un momento de duelo nacional.
Más allá del resultado operativo, la jornada deja una herida abierta. La memoria de los elementos fallecidos se inscribe en la historia reciente del país como parte del costo humano en la lucha contra el crimen organizado.











