El abatimiento del líder del CJNG no solo ha sido un hito táctico, sino un catalizador de unidad política. Desde los pasillos de Palacio Nacional hasta las oficinas de Washington, las muestras de respeto hacia el Ejército Mexicano y la Marina subrayan la trascendencia de este golpe a la delincuencia organizada.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lideró las muestras de gratitud, calificando el operativo como una muestra de lealtad a la patria. A través de sus canales oficiales, destacó que la labor de inteligencia y campo de los elementos castrenses fue impecable, enfatizando que las Fuerzas Armadas son hoy el pilar de la paz pública.
Por su parte, Omar García Harfuch, Secretario de Seguridad, extendió un mensaje de profunda admiración: “Mi mayor reconocimiento al Ejército Mexicano y a la Fuerza Aérea Mexicana por su extraordinario profesionalismo y valor en las tareas realizadas para lograr este objetivo prioritario.”
En un hecho poco frecuente, la clase política mexicana mostró un frente unido. Gobernadores de la CONAGO emitieron un comunicado conjunto donde agradecen a las fuerzas federales por su despliegue en los estados afectados por la respuesta criminal, reconociendo que los soldados son el escudo de las familias mexicanas.
Senadores y diputados de diversos bloques partidistas dejaron de lado las diferencias ideológicas para aplaudir la eficacia del operativo, señalando que el éxito de las Fuerzas Armadas es un éxito para todo el país.
La comunidad internacional ha seguido de cerca los eventos, validando la estrategia de seguridad de México. El Departamento de Estado de los Estados Unidos y agencias de seguridad estadounidenses felicitaron al Gobierno de México. Destacaron que el valor mostrado por los elementos en el terreno es un ejemplo de compromiso con la justicia global.
Representantes diplomáticos en México han expresado su solidaridad con las familias de los efectivos caídos, elevando el estatus de los militares mexicanos como “héroes de la legalidad” en la región.
Dentro de los cuarteles y bases aéreas, el ambiente es de un solemne orgullo. Las autoridades militares han reiterado que este apoyo civil y político fortalece la moral de la tropa, quienes ven en las muestras de afecto en redes sociales el combustible para continuar con su misión de pacificar el país.
Este nivel de apoyo político blinda a las instituciones ante las críticas y refuerza la legitimidad del uso de la fuerza del Estado cuando se emplea con la precisión y el honor demostrados en Jalisco.
Mientras los reportes oficiales confirmaban los hechos, un fenómeno espontáneo de gratitud inundaba el ecosistema digital. Bajo consignas como #GraciasEjércitoMexicano y #HonorFuerzasArmadas, miles de ciudadanos han volcado sus cuentas personales para reconocer el sacrificio de quienes portan el uniforme.
En estados como Jalisco, Michoacán y Colima, usuarios han compartido videos y fotografías de convoyes militares, acompañándolos con mensajes de aliento: “Gracias por devolvernos la tranquilidad”, y “Hoy nuestras familias duermen más seguras gracias a su valor”.
El reconocimiento ciudadano ha tenido un eco especial hacia los 25 elementos de la Guardia Nacional que perdieron la vida en los enfrentamientos posteriores. La sociedad civil ha convocado a encendidos de velas virtuales y mensajes de solidaridad para las familias de los efectivos, elevándolos al rango de mártires de la patria.
Cuentas de apoyo a las instituciones castrenses han visto un incremento masivo en interacciones, donde se resalta el profesionalismo de las Fuerzas Especiales. Los internautas destacan que, a diferencia de otros operativos del pasado, la precisión mostrada en Tapalpa evitó una tragedia mayor para los habitantes locales.
Analistas de redes sociales señalan que este es uno de los momentos de mayor aprobación popular para el Ejército en años recientes. El sentimiento generalizado es de un renacer de la autoridad, donde el ciudadano común se siente representado por la valentía de sus soldados.
Este respaldo social actúa como un bálsamo ante los momentos de tensión, enviando un mensaje claro: el pueblo de México no camina solo, camina al lado de sus Fuerzas Armadas.














