En Berlín, Alemania, se ha viralizado una inusual tendencia: personas que salen a la calle a pasear, entrenar y dar órdenes a perros… imaginarios. Los participantes utilizan correas y arneses reales, pero sin ningún animal al otro extremo.
La práctica, difundida principalmente en redes sociales, muestra a individuos simulando rutinas completas de paseo canino, desde esperar en los cruces peatonales hasta practicar comandos básicos. Las imágenes han generado sorpresa y debate entre usuarios.
Quienes impulsan esta tendencia aseguran que se trata de una forma lúdica de disfrutar la experiencia de pasear un perro sin asumir las responsabilidades que implica su cuidado, como alimentación, atención veterinaria o limpieza.
El fenómeno abre una conversación más amplia sobre nuevas dinámicas sociales y expresiones performativas en espacios públicos, donde lo simbólico y lo digital comienzan a mezclarse con la vida cotidiana.











