Tras permanecer más de 90 horas atrincherado en su oficina, Marx Arriaga, exdirector general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), tuvo que abandonar las oficinas de la dependencia, luego de haber recibido de manera formal su oficio de destitución.
Arriaga se mantuvo en las oficinas desde el pasado viernes 13 de febrero en lo que él mismo denominó una “resistencia con propuesta”, argumentando que su permanencia era una defensa de los contenidos de los libros de texto gratuitos elaborados bajo la llamada Nueva Escuela Mexicana.
Durante su atrincheramiento, Arriaga alegó que su cese no había sido debidamente documentado y que seguiría en funciones hasta recibir la notificación por escrito.
Durante esos días, el exfuncionario comió, durmió y realizó transmisiones en vivo desde su oficina. La entrega del oficio que oficializa su separación del cargo fue el hito que marcó el fin de su resistencia.
“Lo mínimo que un trabajador debería recibir”, dijo el exfuncionario al recibir el documento.
Tras recibirlo, Arriaga abandonó el edificio acompañado únicamente por su equipo cercano, algunos de cuyos miembros lo respaldaron con consignas de apoyo. Posteriormente abordó el Metro Coyoacán con sus pertenencias, entre ellas una mochila y un cuadro de Karl Marx.
Este conflicto se da en el contexto de una reestructuración interna de la SEP, que incluyó la designación de Nadia López García como nueva directora general de Materiales Educativos, en sustitución de Arriaga.
Pese a las tensiones internas, Arriaga defendió en diversos momentos su gestión, señalando diferencias con las propuestas de modificación de los materiales, particularmente en temas de memoria histórica y representación social.
Anunció que retomará su carrera académica como investigador en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), institución de la que es miembro desde antes de integrarse a la administración pública federal. “No vivo de la administración pública, lo justo era regresarme a mi espacio como maestro”, dijo.
Desde el inicio de su atrincheramiento, el titular de la SEP, Mario Delgado Carillo, aseguró que se le ofreció un cargo como embajador, y éste lo rechazó.














