Investigaciones periodísticas documentan presuntos beneficios a socios del yerno de Ricardo Monreal, colaboradores y personas cercanas a Catalina Monreal, mediante empleos públicos y contratos por millones de pesos.
Los señalamientos de presunto nepotismo y favoritismo vuelven a rodear a Ricardo Monreal y a su hija Catalina, luego de documentarse que socios del esposo de esta última obtuvieron cargos públicos y contratos millonarios en instituciones gubernamentales, entre ellas el Instituto Nacional de la Economía Social (INAES) y la Cámara de Diputados.
Uno de los casos involucra a Salvador Loyo Arechandieta, socio de Sergio Alejandro Garfias Delgado, esposo de Catalina Monreal, en la empresa Restaurantes Saludables de México. Apenas un mes después de que Caty Monreal asumiera la dirección del INAES, en noviembre de 2024, lo nombró coordinador general de Fomento y Desarrollo Empresarial, puesto por el que percibe alrededor de 129 mil pesos mensuales netos.
El otro socio, Arturo García Celio, también obtuvo beneficios de recursos públicos. A través de su empresa Argeos Servicios y Productos consiguió un contrato por 9 millones 98 mil pesos con la Cámara de Diputados para suministrar materiales de limpieza, apenas cuatro meses después de que Ricardo Monreal asumiera la coordinación de Morena y la presidencia de la Junta de Coordinación Política en San Lázaro.
De acuerdo con información de la Plataforma Nacional de Transparencia, Argeos acumuló 17 contratos con distintas instituciones públicas entre 2022 y 2025, por un monto de 32.5 millones de pesos. Entre sus clientes figuran el IMSS, municipios y organismos públicos de distintas entidades.
Pero los antecedentes no terminan ahí. En 2017, cuando Ricardo Monreal era delegado en Cuauhtémoc, se documentó que amigos de su hija recibieron 16 contratos por 27 millones de pesos. Entre los beneficiados figuraban Rubén Ledezma Somohano y Flavio Eduardo Mayorga Hernández, vinculados a empresas que posteriormente fueron señaladas por el SAT por presuntas operaciones simuladas.
A esta lista se suma el caso de Cristal Pelayo Rodríguez, colaboradora cercana de Ricardo Monreal y titular de la Unidad de Asuntos Internacionales de la Cámara de Diputados, quien fue señalada por contratar a su padrastro y a un fotógrafo que también realizaba trabajos personales para ella. Asimismo, se documentó que llevó a familiares y a su pareja a actividades relacionadas con comisiones oficiales.
Por si fuera poco, también existen cuestionamientos sobre la administración de Catalina Monreal en el INAES. Investigaciones periodísticas señalaron presuntas irregularidades en la asignación de 76 millones de pesos a tres cooperativas de reciente creación, cuyos integrantes denunciaron falta de información sobre el manejo de sus recursos y decisiones comerciales.
Así, los casos de socios, amigos y colaboradores colocan nuevamente bajo los reflectores a la familia Monreal, ante cuestionamientos sobre el uso de cargos públicos, la asignación de contratos y los posibles conflictos de interés. Hasta ahora, los señalamientos documentados no equivalen por sí mismos a responsabilidades administrativas o penales acreditadas.












