Entre jaloneos, insultos y empujones, Arturo Ávila y Carlos Gutiérrez Mancilla se enfrentaron luego de intercambiar acusaciones de narcotráfico, crimen organizado y censura.
Lo que comenzó como un intercambio de acusaciones políticas terminó entre gritos, insultos, jaloneos y empujones en la Comisión Permanente. Los diputados federales Arturo Ávila, de Morena, y Carlos Gutiérrez Mancilla, del PRI, protagonizaron un tenso enfrentamiento que elevó al máximo la confrontación entre ambas fuerzas políticas.
El priista encaró al morenista y lanzó fuertes acusaciones en su contra, al llamarlo “vocero del narco” y asegurar que representa al crimen organizado. Ávila respondió de inmediato y calificó a Gutiérrez Mancilla como “porro de Alito”, en referencia al dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas.
La bronca no surgió de la nada. Apenas unas horas antes, Arturo Ávila había ofrecido una conferencia de prensa en la que arremetió contra Moreno Cárdenas y exigió acelerar el proceso de desafuero que enfrenta el dirigente priista.
El morenista también acusó a “Alito” de buscar la intervención de autoridades de Estados Unidos en asuntos políticos de México, luego de sus recientes acciones en Washington, e incluso calificó esa conducta como una posible “traición a la patria”.
Con ese ambiente como telón de fondo, el choque continuó en la Comisión Permanente. Gutiérrez Mancilla, identificado como cercano a Alejandro Moreno y quien ya había protagonizado un altercado con Gerardo Fernández Noroña en agosto de 2025, se acercó a Ávila y comenzó a increparlo.
Entre los insultos, el priista le habría reclamado al morenista y lo señaló como “narco”, además de cuestionarlo por supuestamente huir de sus responsabilidades.
Ávila intentó alejarse mientras acusaba al legislador priista de ser enviado de Alejandro Moreno. La tensión aumentó hasta que ambos quedaron frente a frente y comenzaron los empujones y jaloneos, provocando momentos de tensión entre quienes se encontraban en el recinto.
El intercambio físico, aunque breve, fue suficiente para encender todavía más los ánimos en medio de una jornada marcada por la confrontación entre Morena y el PRI.
El encontronazo ocurre en un momento de fuerte choque entre el oficialismo y Alejandro Moreno, particularmente después de que el dirigente priista acudiera a Estados Unidos para realizar señalamientos relacionados con el gobierno mexicano y las instituciones electorales.
Desde Morena han endurecido sus críticas contra el líder priista, mientras que el PRI mantiene sus acusaciones contra integrantes de la llamada Cuarta Transformación.
Así, la Comisión Permanente volvió a convertirse en escenario de una batalla política que pasó de los discursos y acusaciones a los insultos y empujones, dejando en evidencia el nivel de confrontación que mantienen ambas bancadas.













