Una grabación difundida plantea que la gobernadora de Baja California habría recibido una propuesta para cooperar con autoridades estadounidenses mediante una llamada “proffer letter”.
Un nuevo audio atribuido a la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda volvió a sacudir el escenario político de Baja California. En la grabación, difundida este lunes 10 de agosto por el periodista Gildo Garza, dos interlocutores hablan de una supuesta “última oportunidad” para que la mandataria coopere con autoridades de Estados Unidos.
El elemento que encendió nuevamente la polémica es la mención de una “proffer letter”, mecanismo utilizado en el sistema judicial estadounidense que permite a una persona proporcionar información a fiscales bajo determinadas condiciones de protección. Este instrumento también es conocido como Queen for a Day y no implica, por sí mismo, una confesión de culpabilidad.
De acuerdo con la transcripción difundida, una voz atribuida a Ávila Olmeda cuestiona qué delito se le imputaría y qué información tendría que proporcionar. Los interlocutores responden que los temas de la eventual cooperación quedarían establecidos en la carta y serían revisados con su equipo legal.
En el audio se plantea que, desde la perspectiva de las agencias estadounidenses, habría transcurrido demasiado tiempo y que sería necesario recurrir a este mecanismo.
Sin embargo, la difusión de la grabación no constituye por sí misma una confirmación de que exista una investigación penal formal contra la gobernadora, y la autenticidad e interpretación de los materiales difundidos han sido objeto de cuestionamientos públicos.
El nuevo episodio se suma a una serie de filtraciones que comenzaron en junio, después de que trascendiera la revocación de la visa estadounidense de la mandataria en mayo de 2025. Durante julio también circularon grabaciones relacionadas con supuestas investigaciones, una eventual extradición y la intervención de presuntos intermediarios.
La gobernadora ha reconocido anteriormente la existencia de algunas de las conversaciones difundidas, aunque sostiene que fueron presentadas de manera fragmentada y fuera de contexto.
Ávila Olmeda también ha señalado al exgobernador y actual senador Jaime Bonilla Valdez como presunto responsable de las filtraciones, al acusarlo de haberle recomendado a personas que se presentaron como intermediarios de autoridades estadounidenses.
El conflicto entre ambos políticos ha escalado en los últimos meses y se ha convertido en una de las principales pugnas internas de Morena en Baja California.
El enfrentamiento se intensificó luego de que circulara un video en el que Bonilla lanza fuertes amenazas políticas contra la gobernadora y advierte que continuará enfrentándola.
En medio de esta batalla aparecen también viejos conflictos, como el caso Fisamex, empresa señalada por presuntas irregularidades en el cobro de agua durante el gobierno de Bonilla y posteriormente sometida a revisiones y auditorías durante la administración de Ávila Olmeda.
El escándalo de los audios no sólo golpea a la gobernadora: también amenaza con alterar el tablero rumbo a la sucesión de 2027. Las filtraciones ya generan movimientos entre los distintos grupos políticos de Baja California y ponen bajo presión a operadores cercanos a la mandataria, mientras comienzan a tomar fuerza otros perfiles para la disputa por el futuro del estado.













