El cantante Liam Gallagher arremetió contra el ayuntamiento de Edimburgo luego de que autoridades locales calificaran a los seguidores de Oasis como “alborotados”, “intoxicados” y “fanáticos viejos” previo a los conciertos de la agrupación en la ciudad.
Durante el primero de los tres shows programados en el estadio Murrayfield, ante cerca de 70 mil asistentes, Gallagher lanzó fuertes críticas contra funcionarios municipales y exigió una disculpa pública por los comentarios dirigidos a los fans de la banda.
El escándalo surgió después de que el diario Scottish Sun revelara documentos internos donde autoridades advertían sobre posibles excesos de alcohol y comportamiento ruidoso durante las presentaciones de Oasis, además de señalar que “los hombres de mediana edad ocupan más espacio”.
Liam defendió a sus seguidores y recordó que los conciertos dejarían una derrama económica millonaria para la ciudad, en medio de la temporada de festivales que vive la capital escocesa.











