La violencia volvió a golpear la sierra de Chihuahua luego de que un grupo armado atacara a balazos a agentes ministeriales y a varias familias desplazadas que se dirigían hacia Guadalupe y Calvo.
La agresión ocurrió en el tramo de Atascaderos, cuando los elementos de seguridad brindaban acompañamiento a civiles que abandonaron sus comunidades debido a la ola de violencia que afecta la región.
Sujetos armados interceptaron el convoy y comenzaron a disparar, provocando momentos de terror entre las familias que buscaban refugio en la cabecera municipal.
Tras el ataque, autoridades estatales y federales desplegaron un fuerte operativo terrestre y aéreo para reforzar la seguridad y evitar nuevos enfrentamientos.











