Organizaciones lanzan alerta: alcohol, violencia y accidentes podrían desbordarse durante el Mundial.
Organizaciones civiles encendieron las alarmas por el consumo de alcohol en eventos masivos y exigieron a los tres niveles de gobierno imponer restricciones severas durante los FIFA Fan Fest, luego de que, mientras el Gobierno federal habla de prohibiciones, en estados como Nuevo León ya se promueven cervezas gratis.
Representantes de colectivos y especialistas advirtieron que el alcohol podría convertir la fiesta mundialista en un foco de violencia, accidentes viales, riñas callejeras y agresiones contra mujeres, señalando que México vive una grave crisis relacionada con el consumo de bebidas embriagantes.
Erick Antonio Ochoa, director de Salud Justa Mx, aseguró que el consumo de alcohol en la vía pública se ha normalizado sin que las autoridades actúen, pese a que casi el 60% de la población ha presenciado estas conductas. Por ello, exigió operativos estrictos y cero tolerancia durante los eventos mundialistas.
Las organizaciones también denunciaron que las bebidas “sin alcohol” son utilizadas como estrategia para enganchar a jóvenes y menores de edad al consumo, aprovechando la euforia futbolera y la publicidad masiva.
La investigadora Judith Senyacen Méndez reveló cifras alarmantes: en México el alcohol está relacionado con aproximadamente 115 muertes diarias y genera pérdidas económicas superiores al 2.1% del PIB nacional. Además, acusó que los impuestos actuales son demasiado bajos, lo que facilita el acceso de adolescentes a las bebidas alcohólicas.
Por su parte, colectivos feministas advirtieron que durante eventos deportivos aumentan las agresiones físicas y la violencia doméstica, especialmente cuando se mezcla el alcohol con la euforia de los partidos.
“Las mujeres y niños quedan en situación de vulnerabilidad extrema”, denunciaron integrantes de REMUSA, quienes exigieron protocolos de seguridad con perspectiva de género y restricciones inmediatas a la venta de alcohol en zonas de concentración masiva.
Las organizaciones coincidieron en que el Mundial 2026 podría convertirse en una bomba social si no se aplican medidas contundentes para controlar la venta y promoción de bebidas alcohólicas.











