El enojo creció en silencio… hasta que explotó. En San Miguel Mimiapan, #Xonacatlán, vecinos salieron a las calles al ver cómo camiones cargados de basura volvían a entrar a un relleno sanitario que había sido clausurado. El temor por la contaminación y el daño ambiental encendió la mecha: bloqueos, vigilancia comunitaria y una advertencia que hoy se volvió realidad.
La tensión escaló cuando pobladores retuvieron unidades e incluso amenazaron con incendiarlas. Algunos vehículos ya han sido vandalizados en medio de la presión para frenar el vertido de desechos provenientes de otros municipios y la CDMX. Entre consignas y cierres intermitentes, la comunidad mantiene firme su postura: impedir que su territorio vuelva a ser usado como basurero, mientras autoridades aún no dan una respuesta clara a un conflicto que sigue creciendo.











