El gobernador de Sinaloa rechaza cargos por narcotráfico y asegura que responderá con contundencia; vincula acusaciones con una estrategia política internacional.
El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, rechazó categóricamente las acusaciones en su contra presentadas por autoridades de Estados Unidos, calificándolas como carentes de veracidad y fundamento, y aseguró que demostrará su falsedad de manera contundente.
Las declaraciones surgen luego de que la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York anunciara cargos penales contra el mandatario estatal y otros funcionarios, relacionados con presuntos delitos de narcotráfico y tráfico de armas. En paralelo, la Embajada estadounidense en México defendió la importancia de la rendición de cuentas y advirtió que los vínculos entre corrupción y crimen organizado serán perseguidos.
En un posicionamiento público, Rocha Moya sostuvo que las acusaciones no solo lo afectan a él, sino que forman parte de un ataque más amplio contra el movimiento de la Cuarta Transformación.
“El ataque no es únicamente a mi persona, sino al movimiento que representamos”, afirmó, al tiempo que vinculó el caso con una supuesta estrategia para vulnerar la soberanía nacional mexicana.
El mandatario incluso citó el artículo 40 constitucional para reforzar su postura, asegurando que México es una nación libre y soberana, y que cualquier intento de intervención externa representa una amenaza al orden constitucional.
Rocha concluyó su mensaje dirigiéndose a la ciudadanía sinaloense, a quien prometió que con “valor y dignidad” demostrará la falsedad de las acusaciones, aunque hasta el momento no ha detallado las acciones legales que emprenderá.













