La crisis por los derrames de aguas residuales en Los Cabos se ha intensificado ante la falta de respuesta de las autoridades locales, situación que ha encendido las alertas de organizaciones ambientalistas y de la sociedad civil.
Activistas ambientales señalan que el Organismo Operador Municipal del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Los Cabos (OOMSAPAS) se encuentra rebasado operativamente y sin los recursos necesarios para atender la emergencia ambiental provocada por el constante vertido de aguas negras en distintos puntos del municipio.
La problemática ha alcanzado un nivel crítico, al grado de que asociaciones ambientalistas han promovido amparos legales para exigir la intervención del Ayuntamiento de Los Cabos. Sin embargo, hasta el momento, dichas acciones no han tenido respuesta por parte de las autoridades municipales.
Uno de los focos rojos se localiza en la planta de tratamiento de aguas residuales “La Sonoreña”, ubicada en la colonia Santa Rosa, en San José del Cabo, la cual presuntamente descarga aguas de drenaje y residuos directamente a un arroyo que desemboca en el Estero de San José del Cabo, catalogado como Área Natural Protegida, generando la contaminación de cuerpos de agua dulce y afectaciones al ecosistema.
Especialistas advierten que esta contaminación no se limita a los arroyos, ya que durante la temporada de lluvias los escurrimientos arrastran las aguas residuales hasta las playas, impactando directamente al mar y representando un riesgo para la salud pública y la actividad turística.
Pese a la gravedad del problema, la Dirección Municipal de Ecología no ha emitido hasta ahora ningún posicionamiento oficial ni ha informado sobre acciones para atender los derrames, lo que ha generado críticas por la falta de transparencia y de atención a una problemática ambiental de alto impacto.











