Christian López fue asesinado a tiros por un sicario que fingió ser repartidor mientras trabajaba en un tianguis de la alcaldía Azcapotzalco. El atacante se acercó sin levantar sospechas y le disparó a quemarropa, dejando el cuerpo tendido entre puestos y clientes aterrados.
De acuerdo con versiones recabadas, Christian vendía suplementos y había sido amenazado por un grupo criminal que le exigía pago de piso; al negarse, ordenaron su ejecución. La zona fue acordonada y la Fiscalía inició la investigación para identificar al agresor y a los responsables intelectuales del crimen.











