Los complejos de máxima seguridad se construirán en seis estados y contarán con tecnología de vigilancia para frenar el control del crimen organizado desde prisión.
El Gobierno federal alista una ofensiva para reforzar el control de las cárceles del país: construirá seis nuevos centros penitenciarios con capacidad para albergar a 18 mil 480 personas privadas de la libertad, anunció el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
Durante la conferencia matutina de este martes 13 de octubre, el funcionario detalló que las nuevas instalaciones estarán ubicadas en Chiapas, Estado de México, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Veracruz. Los complejos contarán con sistemas avanzados de vigilancia, monitoreo, inspección y bloqueo de señales, con el propósito de impedir que grupos criminales mantengan operaciones desde el interior de los penales.
El proyecto también contempla áreas educativas, capacitación laboral, servicios médicos y espacios deportivos para favorecer la reinserción social de los internos.
Sinaloa tendrá el primer penal de la nueva generación. La instalación se proyecta en esa entidad con capacidad para 2 mil 640 personas y equipo especializado de seguridad, luego de los recientes hechos violentos registrados en el Centro Penitenciario de Mazatlán, que ha sido reforzado con elementos de la Guardia Nacional y personal de Seguridad.
Harfuch también informó que, entre octubre de 2024 y septiembre de 2026, se realizaron más de 3 mil 200 traslados de internos, 10 mil 500 revisiones ordinarias y 31 operativos extraordinarios, en los que se decomisaron más de 306 mil objetos y sustancias prohibidas.
Según las cifras presentadas, estas acciones contribuyeron a reducir 35 por ciento los códigos de emergencia relacionados con riñas, agresiones y amenazas en cárceles federales.
Con las nuevas instalaciones, las autoridades buscan reforzar la seguridad penitenciaria y evitar que las prisiones se conviertan en centros de operación para organizaciones delictivas.













