El Senado de la República aprobó por unanimidad, con 96 votos a favor y ninguno en contra, una reforma a la Ley Federal de Protección al Consumidor que busca poner freno a las llamadas telefónicas comerciales y publicitarias que reciben millones de mexicanos sin haber dado su consentimiento.
La iniciativa contempla sanciones para las empresas que insistan en contactar a consumidores con fines promocionales, incluso después de que estos hayan manifestado expresamente que no desean recibir llamadas. La medida está dirigida a combatir prácticas comerciales invasivas que generan molestias entre los usuarios.
Entre las sanciones previstas destacan multas que podrían alcanzar los 2.3 millones de pesos para las compañías que incumplan las disposiciones. El objetivo es fortalecer la protección de los consumidores y garantizar que las empresas respeten su decisión de no recibir publicidad telefónica.
La reforma cobra especial relevancia ante las constantes quejas de ciudadanos que reciben llamadas de bancos, compañías telefónicas, aseguradoras y otros negocios para ofrecer tarjetas de crédito, préstamos, cambios de compañía o servicios que no solicitaron.
Aunque la aprobación representa un avance legislativo, esto no significa que todas las llamadas comerciales queden prohibidas de inmediato. La aplicación de las nuevas disposiciones dependerá de que concluya el proceso legislativo correspondiente y entren en vigor las modificaciones legales.
Con esta medida se busca que los consumidores tengan mayor control sobre las comunicaciones publicitarias que reciben y que las empresas enfrenten consecuencias económicas cuando no respeten su decisión de rechazar este tipo de contactos.











