Lo que comenzó con el reclamo de un turista por el supuesto cobro de 500 pesos por un mango y unas tunas terminó destapando un problema mayor en Playa Hermosa, Ensenada, Baja California: durante un operativo, autoridades localizaron a 14 vendedores que no pudieron acreditar los permisos necesarios para trabajar en la zona.
El operativo ocurrió después de que un visitante denunciara que un vendedor le habría cobrado 500 pesos por un mango y unas tunas. Según su relato, tras reclamar el precio, el comerciante redujo el cobro a 450 pesos, pero la fruta ya había sido partida.
El turista aseguró que terminó pagando porque se sintió comprometido al ver que el producto ya estaba preparado. La discusión continuó hasta que el vendedor intentó devolverle el dinero y le dijo: “Toma tu feria”. Ante el reclamo por los 500 pesos, el comerciante defendió el cobro: “Carnal, te cobré lo legal”.
El caso rápidamente se viralizó y provocó reacciones en redes sociales.
Tras las inspecciones, las autoridades invitaron a los comerciantes sin permiso a acudir a las oficinas correspondientes para regularizar su situación.
Javier Reyes, inspector de Comercio, explicó que los operativos continuarán durante la temporada de mayor afluencia turística. En caso de detectar irregularidades que ameriten el decomiso de mercancía, éste sería únicamente precautorio y los productos podrían ser devueltos una vez que el vendedor cumpla con las disposiciones y pague la multa correspondiente.
El comerciante señalado en la denuncia, de acuerdo con las autoridades, no ha vuelto a ser localizado en la zona desde que el caso se hizo público.
Mientras tanto, el llamado “mango de 500 pesos” puso bajo la lupa a los vendedores de Playa Hermosa y desató una revisión para poner orden entre quienes ofrecen productos a los turistas.











