Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) manifestaron su inconformidad con la nueva propuesta de incremento salarial presentada por el director general del organismo, Zoé Robledo, que contempla un aumento global del 8% entre salario base y prestaciones.
La nueva oferta representa una mejora frente al 6.8% planteado inicialmente, porcentaje que había sido rechazado por la representación sindical. Sin embargo, integrantes del Comité de Movilización Nacional de Trabajadores del IMSS señalaron que el ajuste continúa siendo insuficiente para responder a sus demandas económicas.
De acuerdo con la explicación del titular del IMSS, el incremento se divide en un 4% directo al salario base y otro 4% destinado a una prestación relacionada con vivienda, por lo que no representa un aumento del 8% aplicado íntegramente al sueldo de los empleados.
Rafael Soto, enfermero del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional Siglo XXI y vocero del movimiento, calificó la nueva propuesta como “raquítica” y “una burla”, al considerar que no responde a las exigencias planteadas por los trabajadores.
Los inconformes exigen un incremento del 10% directo al salario base, además de mejores condiciones laborales, abastecimiento de medicamentos e insumos, contratación de más personal y atención a las demandas relacionadas con pensiones y representación sindical.
Ante la falta de acuerdos, los trabajadores anunciaron que mantendrán sus movilizaciones y la ocupación de algunos edificios. Este miércoles 21 de octubre realizaron una marcha en la Ciudad de México, con punto de concentración en el Centro Médico Nacional Siglo XXI, para exigir una respuesta a su pliego petitorio.
Aunque el Consejo Técnico del IMSS aprobó elevar la oferta global al 8%, el conflicto laboral continúa abierto, debido a que los grupos de trabajadores movilizados consideran que la propuesta no atiende integralmente sus demandas.











