Autoridades sanitarias de Yucatán emitieron una alerta preventiva para restringir el contacto con el agua de seis lagos artificiales de Mérida, luego de reportarse la presencia de Naegleria fowleri, microorganismo conocido popularmente como la “ameba comecerebros”, capaz de provocar una infección cerebral poco frecuente, pero extremadamente grave.
De acuerdo con la información difundida, la investigación sanitaria comenzó después del fallecimiento de Carlos, un instructor de wakeboard de 33 años, quien presuntamente contrajo la infección mientras realizaba actividades acuáticas. La empresa Fornelos Wake Yucatán, donde trabajaba, estaría bajo investigación por una posible negligencia relacionada con las condiciones de seguridad.
Los cuerpos de agua señalados se encuentran en Plaza La Isla, el Zoológico del Centenario, el parque La Plancha, el Parque Ecológico del Poniente y dos lagos de Cabo Norte, identificados como el lago oriente y el principal. Las restricciones buscan prevenir posibles exposiciones mientras se realizan las evaluaciones sanitarias correspondientes.
El secretario de Salud de Yucatán, Alberto Alcocer, señaló que no existe una epidemia y aclaró que estos lagos artificiales no están conectados con la red de abastecimiento de agua potable de Mérida. Además, se informó que 361 personas sometidas a vigilancia epidemiológica, entre ellas 180 alumnos del instructor fallecido, concluyeron su seguimiento médico sin presentar la enfermedad.
La ameba Naegleria fowleri puede encontrarse en aguas dulces cálidas y provocar una infección cuando el agua contaminada ingresa por la nariz y el microorganismo alcanza el sistema nervioso central. No se transmite entre personas ni por beber agua contaminada.
Aunque las infecciones son extremadamente raras, la enfermedad presenta una tasa de mortalidad superior al 97%, por lo que las autoridades recomiendan evitar sumergirse en cuerpos de agua bajo restricción sanitaria y acudir inmediatamente a recibir atención médica ante síntomas sospechosos después de una exposición.
La alerta pone de relieve la importancia de mantener vigilancia y controles sanitarios en instalaciones recreativas acuáticas, especialmente en regiones de clima cálido donde pueden existir condiciones favorables para el desarrollo de este microorganismo.











