Un cargamento de 794 kilos 404 gramos 900 miligramos de narcóticos terminó reducido a cenizas durante un operativo de destrucción encabezado por la Fiscalía General de la República (FGR) en Chiapas.
La diligencia se realizó en el Campo Militar No. 31-C “El Sabino”, en Berriozábal, bajo supervisión del Órgano Interno de Control para garantizar el pesaje y la destrucción de las sustancias.
Entre lo incinerado se encontraban 738 kilos de marihuana, más de 54 kilos de sustancias que contenían clorhidrato de cocaína, además de cocaína, metanfetamina, hachís y otras sustancias aseguradas en investigaciones federales.
Pero la destrucción no se limitó a los narcóticos. La FGR también eliminó 214 objetos del delito, entre ellos chalecos tácticos, teléfonos celulares, placas balísticas, placas de circulación y un casco antibalas.
Antes de la incineración, personal del Ministerio Público Federal realizó el conteo y pesaje de las sustancias en las instalaciones de la Policía Federal Ministerial en Tuxtla Gutiérrez.
La FGR señaló que estas acciones forman parte del programa para destruir narcóticos y objetos relacionados con delitos de competencia federal.











