El dolor y los reclamos llegaron hasta las oficinas del IMSS en Durango. Zoé Robledo, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, se reunió con los padres de los cinco bebés que fallecieron en el Hospital General de Zona número 1 y les ofreció una disculpa a nombre de la institución.
El encuentro, realizado a puerta cerrada y con una duración cercana a dos horas, permitió que las familias expusieran directamente sus cuestionamientos sobre la atención que recibieron sus hijos y las circunstancias que rodearon sus muertes.
De acuerdo con el abogado de las familias, Fermín Alonso Flores Ayala, los padres solicitaron que se investiguen a fondo las posibles omisiones, errores y condiciones en las que fueron atendidos los recién nacidos. Las familias buscan respuestas y que se determine si existieron irregularidades.
El caso ya llegó a la Fiscalía General de la República (FGR), ante la cual se han presentado cuatro denuncias, mientras otra se encuentra en proceso. Paralelamente, el Órgano Interno de Control del IMSS inició una investigación de oficio.
Además, las autoridades acordaron mantener el seguimiento directo con las familias y realizar una nueva reunión en aproximadamente 15 días. El IMSS también ha informado sobre medidas de apoyo para los padres, entre ellas atención psicológica y tanatológica.
Mientras las investigaciones continúan, las familias mantienen una exigencia central: saber qué ocurrió con sus hijos y determinar si hubo responsabilidades en la atención hospitalaria.











