La tendencia de las “esposas tradicionales” dejó de ser una moda en redes sociales y ahora enfrenta críticas por su vínculo con propuestas que cuestionan el voto femenino y los roles de género.
El fenómeno tradwife, abreviatura de traditional wife o “esposa tradicional”, volvió a colocarse en el centro de la conversación tras la polémica generada en un evento conservador de Estados Unidos, donde se planteó un modelo de “voto por hogar”, en el que la familia emitiría un solo sufragio en lugar de que cada integrante vote de manera individual.
La propuesta, presentada por Erika Kirk durante el *Women’s Leadership Summit* de Turning Point USA, provocó una ola de reacciones al ser respaldada por algunas participantes, entre ellas la creadora de contenido Savanna Faith Stone, identificada con el movimiento tradwife.
En TikTok e Instagram, miles de videos muestran a mujeres dedicadas al hogar, la cocina, la limpieza y la crianza de los hijos, promoviendo un estilo de vida inspirado en el modelo familiar de mediados del siglo pasado. Sus seguidoras sostienen que se trata de una decisión personal y una forma libre de organizar la vida en pareja.
Sin embargo, especialistas y usuarios advierten que el debate ya no se limita a una estética o una elección de vida. También cuestionan los discursos que promueven los roles tradicionales de género y alertan sobre los riesgos de depender económicamente de una sola persona, una situación que podría dejar a muchas mujeres en condiciones de vulnerabilidad ante un divorcio, la pérdida del sustento familiar o casos de violencia.











