Hasta ahora prácticamente desconocida incluso para las comunidades locales. El primate, bautizado como “Likweli”, se caracteriza por su pelaje negro y una distintiva boca de color anaranjado, rasgos que lo diferencian claramente de otras especies de la región.
El descubrimiento subraya la biodiversidad aún inexplorada en los bosques congoleños y abre nuevas oportunidades para estudios de comportamiento, conservación y ecología de primates en África central.
Los investigadores destacaron la importancia de proteger estos hábitats, dado que la especie podría estar en riesgo por la deforestación y la actividad humana en la región.











