-En medio de memes, venta de mercancía y hasta propuestas insólitas, el titular de Seguridad se ha vuelto un fenómeno de culto, creciendo su popularidad política.
Lo que comenzó como reconocimiento a su labor en seguridad, hoy se ha transformado en un fenómeno inesperado: el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, se ha convertido en un auténtico ícono viral y, según el diario The Wall Street Journal, en un “símbolo sexual” que desata furor en redes sociales y mercados populares.
De acuerdo con el medio estadounidense, el funcionario estaría incómodo con esta imagen que ha surgido de manera espontánea, luego de que su rostro comenzara a aparecer en todo tipo de productos: desde tazas y cobijas hasta pan dulce, fenómeno que se ha extendido en distintos puntos de la Ciudad de México y el Estado de México.
La popularidad de Harfuch no solo se alimenta de su apariencia física, sino también de su perfil como figura clave en operativos contra el crimen organizado.
El abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, habría impulsado aún más su imagen pública, reforzando la percepción de “héroe” entre la ciudadanía.
A esto se suma su historia personal: en 2020 sobrevivió a un atentado atribuido al Cártel Jalisco Nueva Generación, hecho que marcó su carrera y elevó su perfil mediático.
El fenómeno ha escalado al terreno digital, donde circulan videos, memes y mensajes de admiración. Uno de los más comentados, según el reporte, muestra a un hombre gritando: “¡Harfuch, ten un hijo con mi esposa y yo lo criaré!”, reflejo del nivel de fanatismo que ha alcanzado.
Incluso su madre, María Sorté, ha reaccionado con humor ante la situación, asegurando que su hijo mantiene los pies en la tierra pese a la atención mediática.
Más allá del fenómeno viral, el The Wall Street Journal advierte que esta exposición podría tener implicaciones políticas, ya que Harfuch figura en encuestas como uno de los perfiles a seguir rumbo a 2030.
Especialistas señalan que su imagen combina atractivo, narrativa de supervivencia y resultados en seguridad, elementos que conectan con una sociedad que demanda certezas ante la violencia.
Mientras tanto, entre el reconocimiento, la controversia y el humor colectivo, el secretario se mueve en una delgada línea entre servidor público… y fenómeno de la cultura pop.














