La violencia volvió a encender las alarmas dentro de escuelas mexicanas. En apenas unos días, tres hechos registrados en Coahuila, Hidalgo y Querétaro dejaron escenas de miedo, personas lesionadas y fuertes operativos de seguridad.
En Torreón, Coahuila, dos hermanos de 18 años, identificados como exalumnos de una secundaria del ejido La Unión, irrumpieron en el plantel y atacaron a integrantes de la comunidad escolar. La agresión dejó sin vida a la subdirectora y a tres estudiantes heridos. Los jóvenes fueron detenidos y la Fiscalía investiga el móvil.
Mientras tanto, en Huasca de Ocampo, Hidalgo, la alarma se encendió cuando durante una revisión escolar fue localizada una pistola junto con cartuchos en la mochila de un alumno de 13 años. El arma fue asegurada por policías y las autoridades activaron los protocolos de seguridad.
La tensión también llegó a Querétaro, donde un estudiante de secundaria habría atacado con dos cuchillos a cuatro personas dentro del plantel. Tres trabajadores administrativos y otro alumno resultaron lesionados, aunque posteriormente se reportó que estaban fuera de peligro.
Los tres casos provocaron movilizaciones de autoridades y la activación de protocolos escolares. Mientras las investigaciones continúan, las autoridades educativas han llamado a las familias a reforzar la comunicación con menores y prestar atención a los objetos que ingresan a los planteles.
Tres estados, tres episodios y una misma preocupación: la seguridad dentro de las escuelas quedó nuevamente bajo la lupa.












