La mandataria descalificó el reporte sobre 97 vuelos en aeronaves privadas y aseguró que ninguno fue pagado con recursos públicos.
Los vuelos privados de Mara Lezama desataron una nueva tormenta política en Quintana Roo. La gobernadora salió al paso de una investigación de Reforma que le atribuye 97 traslados en aeronaves particulares y aseguró que las cifras difundidas “no son reales”.
A través de un comunicado publicado en X, la mandataria rechazó haber utilizado dinero público para financiar viajes privados y explicó que los desplazamientos internacionales realizados durante su gestión respondieron a actividades oficiales, asuntos familiares o viajes cubiertos con recursos personales.
Lezama sostuvo que, por las exigencias de su cargo, resultaría prácticamente imposible haber realizado la cantidad de viajes que se le atribuyen.
“De ser cierto, significaría estar de vacaciones un año completo”, argumentó.
Uno de los puntos más delicados del reporte fue la supuesta coincidencia de Lezama con el senador morenista con licencia Eugenio “Gino” Segura Vázquez, quien busca contender por Morena rumbo a la gubernatura de Quintana Roo en 2027.
La gobernadora calificó como “totalmente falsa” la versión de que haya viajado con el legislador y sostuvo que los viajes realizados respondieron a motivos familiares o relacionados con sus responsabilidades públicas.
De acuerdo con el recuento periodístico citado, Lezama habría acumulado 97 vuelos privados, además de 119 movimientos internacionales al sumar vuelos comerciales. En 35 de los traslados habría viajado acompañada por familiares y, según el reporte, también habría coincidido con Segura.
El informe señala además que su esposo, Omar Terrazas García, registra 129 movimientos migratorios, 69 de ellos en vuelos privados.
La investigación también provocó cuestionamientos dentro de Morena. El diputado Arturo Ávila llamó a cuidar los principios del movimiento, mientras que el senador Óscar Cantón Zetina consideró que este tipo de viajes no corresponde al espíritu de la austeridad republicana.
Desde la oposición pidieron revisar el origen de los recursos utilizados para financiar los desplazamientos.
Por ahora, Lezama mantiene su postura: asegura que ningún viaje privado fue pagado con dinero público y rechaza las cifras difundidas. Mientras tanto, sus vuelos y los costos de las aeronaves utilizadas permanecen bajo el escrutinio público.













