La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) asestó un golpe a una presunta célula criminal con la captura de Gabriel Aldair “N”, alias “El Caimán”; Miguel Ángel “N” y Luis Ángel “N”, señalados por su probable participación en el delito de extorsión.
De acuerdo con las investigaciones, los tres sujetos formarían parte del grupo autodenominado “Los Caimanes”, considerado generador de violencia en la zona Oriente del Estado de México y presuntamente relacionado con delitos como homicidio, extorsión y contra la salud.
El caso que derivó en la orden de aprehensión ocurrió el 6 de febrero de 2026, cuando un comerciante realizaba su recorrido habitual en un triciclo por calles de Chimalhuacán.
Según la investigación, cuatro sujetos lo interceptaron. Dos de ellos, entre los que se encontraba “El Caimán”, portaban armas de fuego, mientras Luis Ángel “N” presuntamente apuntaba directamente a la víctima.
Los individuos se habrían identificado como integrantes de un grupo criminal con orígenes en Michoacán y exigieron al comerciante 2 mil pesos para permitirle continuar vendiendo en la zona. Además, le advirtieron que una semana después tendría que entregar otros 4 mil pesos.
La amenaza habría sido directa: si no cumplía con los pagos, podrían privarlo de la vida a él o a alguno de sus familiares. Ante el temor, la víctima entregó mil pesos que llevaba consigo.
Tras las investigaciones, el Ministerio Público identificó a los probables responsables y obtuvo las órdenes de aprehensión correspondientes. Los tres fueron capturados e ingresados al Centro Penitenciario de Reinserción Social de Nezahualcóyotl, donde quedaron a disposición de un juez.
La FGJEM señaló que la célula “Los Caimanes” tendría presencia en Chimalhuacán, Valle de Chalco y Chalco, y que los detenidos podrían estar relacionados con otras investigaciones, entre ellas casos donde fueron localizadas cartulinas con mensajes intimidatorios firmados con la palabra “CAIMÁN”.
Las autoridades enfatizaron que los tres detenidos deben ser considerados inocentes hasta que una autoridad judicial determine lo contrario mediante una sentencia condenatoria.











