Se intensifica la presión contra el cártel mexicano con millonarias recompensas, sanciones migratorias y acciones para desmantelar su estructura financiera.
El gobierno de Estados Unidos lanzó una nueva ofensiva contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) al anunciar recompensas superiores a los 100 millones de dólares por información que permita localizar y capturar a ocho de sus principales integrantes, señalados como piezas clave dentro de la estructura operativa y financiera de la organización criminal.
El Departamento de Estado informó que elevó de 20 a 25 millones de dólares la recompensa por Juan Carlos Valencia González, alias “El Pelón”, identificado por las autoridades estadounidenses como uno de los presuntos sucesores de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, quien fuera considerado el principal líder del CJNG.
Además, Washington ofreció recompensas de hasta 15 millones de dólares por información que lleve a la captura de Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”; Gonzalo Mendoza Gaytán, alias “El Sapo”; y Julio Alberto Castillo Rodríguez, alias “Chorro”, este último señalado como familiar político de Oseguera Cervantes.
La lista de objetivos también incluye a Ricardo Ruiz Velasco, alias “El Tripa”; Julio César Montero Pinzón, alias “El Tarjetas”; y Carlos Andrés Rivera Varela, alias “La Firma”, por quienes Estados Unidos ofrece hasta 10 millones de dólares por información que permita su captura.
Por Griselda Margarita Arredondo Pinzón, las autoridades estadounidenses establecieron una recompensa de hasta 2 millones de dólares.
Además de las recompensas económicas, el Departamento de Estado anunció medidas migratorias contra personas vinculadas al CJNG. Entre las acciones se encuentra la prohibición de entrada a Estados Unidos para 65 individuos identificados como familiares o socios de integrantes de la organización criminal.
De ese grupo, 26 personas contaban con visas estadounidenses vigentes, las cuales fueron revocadas como parte de las medidas para limitar la movilidad y operaciones de colaboradores relacionados con el cártel.
Las autoridades estadounidenses señalaron que la estrategia no solo busca detener a los líderes visibles del CJNG, sino afectar las redes de apoyo, financiamiento y logística que permiten mantener sus actividades criminales.
La administración del presidente Donald Trump ha colocado la lucha contra el narcotráfico como una de sus principales prioridades, especialmente ante la crisis de consumo de fentanilo y las miles de muertes por sobredosis registradas en Estados Unidos en los últimos años.
Como parte de esta estrategia, Washington designó al CJNG y a otros grupos criminales mexicanos como organizaciones terroristas, una medida que amplió las herramientas legales y financieras contra sus integrantes y colaboradores.













