El gobierno de Nayib Bukele informó que El Salvador alcanzó más de 1,200 días consecutivos sin registrar homicidios, un récord histórico que el Ejecutivo atribuye a la implementación de su estrategia de seguridad y combate a la delincuencia.
La cifra ha sido celebrada por simpatizantes y seguidores del mandatario como un cambio sin precedentes en un país que durante años se encontraba entre los más violentos del mundo.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han cuestionado la estrategia, especialmente en relación con el régimen de excepción vigente, señalando posibles abusos de autoridad y restricciones a garantías individuales en el marco de la política de seguridad.
El logro se posiciona como uno de los indicadores más destacados del gobierno de Bukele, aunque persisten debates sobre el balance entre seguridad ciudadana y respeto a los derechos fundamentales.











