México rompe una maldición que duró 40 años, logra su pase en eliminación directa y avanza a Octavos de Final.
La Selección Mexicana firmó una de sus actuaciones más relevantes en la historia de las Copas del Mundo al vencer 2-0 a Ecuador en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, resultado que le dio el pase a los octavos de final y rompió una larga racha negativa frente a equipos de la Conmebol en instancias de eliminación directa.
Con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, el conjunto dirigido por Javier Aguirre impuso condiciones en el Estadio Ciudad de México y consiguió una victoria que marca un antes y un después para el futbol de la Concacaf, al tratarse del primer triunfo de la región sobre un rival sudamericano en un duelo directo dentro de una Copa del Mundo.
El encuentro representó también el fin de una estadística que durante décadas acompañó a las selecciones de Norte, Centroamérica y el Caribe, sin lograr imponerse en este tipo de cruces decisivos. México, sin embargo, mostró orden, intensidad y eficacia para concretar un triunfo que trasciende lo deportivo.
Tras el silbatazo final, el técnico Javier Aguirre destacó la conexión del equipo con la afición mexicana y aseguró que existe una “comunión” entre jugadores y seguidores, lo que ha fortalecido el ánimo del plantel en el torneo. Además, señaló que el próximo partido podría ser “el más importante del futbol mexicano” en su historia reciente.
En redes sociales, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, celebró el triunfo y reconoció la entrega del equipo, destacando que la selección “jugó con el corazón, el alma y el orgullo”, y que logró unir al país en torno a una alegría compartida.
Con este resultado, México espera ahora al ganador del duelo entre Inglaterra y Congo, que definirá a su próximo rival en los octavos de final, mientras el Tricolor sigue escribiendo una página histórica en su participación mundialista.













