Dos ofensivas aéreas sacudieron Escuinapa; una patrulla quedó destrozada y crece la alerta por el uso de tecnología de guerra por parte del crimen organizado.
La violencia en Sinaloa dio un nuevo salto de peligrosidad. Elementos de la Policía Estatal y del Ejército Mexicano fueron atacados en dos ocasiones con explosivos lanzados desde drones durante un operativo en el municipio de Escuinapa.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública estatal, la agresión ocurrió mientras las fuerzas de seguridad resguardaban un inmueble donde previamente habían asegurado un importante arsenal.
El primer ataque sorprendió a los uniformados cuando drones modificados sobrevolaron la zona y dejaron caer artefactos explosivos sobre el perímetro de seguridad. Ante la amenaza, las autoridades activaron protocolos de emergencia y solicitaron apoyo aéreo para retirar el armamento asegurado.
Cuando el operativo se encontraba en fase de repliegue, se registró una segunda ofensiva. Aunque no hubo policías ni militares heridos, una patrulla oficial sufrió severos daños materiales tras la explosión.
La agresión encendió nuevamente las alertas sobre el creciente uso de drones como armas por parte de grupos criminales. El hecho ocurrió apenas días después de que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtiera ante el Senado sobre la capacidad de los cárteles mexicanos para utilizar tecnología aérea en sus enfrentamientos.
Especialistas en seguridad consideran que este tipo de ataques refleja una evolución en las tácticas del crimen organizado, que cada vez recurre más a explosivos improvisados transportados por drones para atacar objetivos desde el aire.
Mientras continúan los operativos de búsqueda en la zona sur de Sinaloa, las autoridades mantienen vigilancia reforzada para localizar a los responsables de una agresión que vuelve a poner sobre la mesa el desafío que representa la llamada “guerra tecnológica” del crimen organizado.













