Empresarios advierten una fuerte caída en visitantes y empleo durante 2026; el sector turístico enfrenta uno de sus peores momentos recientes.
Puerto Vallarta atraviesa un complicado 2026, con una disminución en la actividad turística que ya comienza a reflejarse en el empleo, los ingresos y el movimiento comercial de uno de los principales destinos de playa del país.
Juan Carlos Castro, empresario de la región, alertó que la llegada de visitantes ha mantenido una tendencia descendente durante los últimos meses, afectando directamente a hoteles, restaurantes, comercios, prestadores de servicios y trabajadores que dependen del turismo.
El empresario señaló que el panorama resulta todavía más preocupante porque la caída se presenta pese a factores que podrían haber impulsado la actividad, como la Copa Mundial de la FIFA y las obras de ampliación del Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta.
De acuerdo con Castro, la ocupación turística en Puerto Vallarta habría caído más de 30%, una reducción que, aseguró, sería considerablemente mayor a la registrada en otros destinos de playa. Como referencia, mencionó que Los Cabos habría reportado una disminución cercana al 8%.
La situación ha encendido las alarmas entre comerciantes y prestadores de servicios, debido a que una menor cantidad de turistas significa menos consumo, menor movimiento en los negocios y una mayor presión sobre las fuentes de empleo.
Castro también cuestionó la respuesta de las autoridades municipales y consideró que hace falta una estrategia para enfrentar la pérdida de dinamismo turístico y proteger los ingresos de las familias vallartenses.
El empresario subrayó que el turismo representa una de las principales fuentes de ingresos para los habitantes de Puerto Vallarta, por lo que una recuperación lenta podría tener efectos en cadena sobre distintos sectores de la economía local.
Mientras empresarios y trabajadores esperan un repunte en la llegada de visitantes, crece la preocupación de que la baja ocupación se prolongue y termine golpeando todavía más los bolsillos de las familias que viven directa o indirectamente del turismo.













