La joven Noelia Castillo falleció a los 25 años en España tras recibir la eutanasia, en un caso que ha reactivado el debate sobre este procedimiento en el país.
Su decisión se produjo luego de quedar parapléjica tras una agresión, situación que derivó en un proceso legal y médico conforme a la legislación española, que permite la eutanasia bajo criterios específicos y estrictos.
El caso generó reacciones en distintos sectores sociales, familiares y jurídicos, al poner sobre la mesa temas como el derecho a una muerte digna, la autonomía personal y los límites éticos de la intervención médica.
La muerte de Castillo ocurre en un contexto donde España cuenta con un marco legal vigente para la eutanasia, pero donde cada caso continúa generando discusión pública sobre sus implicaciones.











