Lionel Messi e Inter Miami asistieron a la Casa Blanca para celebrar su campeonato de la Major League Soccer.
Durante la visita a la casa presidencial, el presidente Donald Trump reveló que su hijo es fanático del argentino mientras se desvivía en un largo discurso político sobre Irán.
El Inter Miami visitó Washington D. C. para celebrar su título de la MLS Cup 2025, continuando con la tradicional visita de los equipos campeones para ser reconocidos por el presidente en funciones.
El evento tuvo lugar en el Salón Este de la Casa Blanca, donde Messi ingresó junto a Trump y el propietario gerente del club, Jorge Mas, antes del inicio de la ceremonia.
Messi, ganador de ocho Balones de Oro y dos veces MVP de la MLS, entró a la sala cabizbajo detrás del presidente y se mantuvo de pie junto a sus compañeros mientras Trump se dirigía a los periodistas y asistentes.
Trump inició el acto reconociendo al equipo campeón que se encontraba detrás de él. “Nos gustan los campeones. Nos gustan los ganadores”, afirmó Trump mientras Messi y los jugadores del Inter Miami observaban.
Poco después, el presidente también reveló que su hijo es fanático del futbolista argentino, aunque también habló sobre Cristiano Ronaldo, a quien hace un par de semanas estuvo en la Casa Blanca acompañando al príncipe de Arabia Saudita Mohammad bin Salman.
“Solo quería decir lo que ningún presidente estadounidense ha tenido la oportunidad de decir antes: bienvenido a la Casa Blanca, Lionel Messi. (mi hijo) Es un gran fan. Es un gran fan tuyo. Es una gran persona, Messi. Creo que después de conocerte un poco… Es un gran aficionado al futbol, un gran fan tuyo y de un caballero llamado Ronaldo”, comentó Trump
“Tenemos a Cristiano, que es un gran jugador, y ustedes son unos grandes muchachos, grandes campeones, grandes atletas en este deporte y personas que realmente aman lo que hacen y lo hacen bien. Y es un honor para nosotros y para todos en la Casa Blanca rendirles homenaje hoy”, añadió.
Sin embargo, la ceremonia dio un giro inesperado cuando el presidente cambió de tema para hablar sobre las operaciones militares de Estados Unidos en Irán. Durante todo el discurso enfocado en la guerra, los integrantes del equipo de Miami se quedaron parados detrás del presidente sin saber como reaccionar.










