-Tras sobrevivir a su propio trasplante, el intérprete convierte su despedida en un acto de generosidad y conciencia social.
A casi cuatro décadas de trayectoria, Julio Preciado anuncia que su despedida de los escenarios no será solo musical: junto con su equipo médico, regalará un trasplante de riñón como símbolo de gratitud y compromiso social. En México, más de 14 mil personas esperan una oportunidad de vida, y el gesto del cantante busca visibilizar esta crisis.
Hace seis años, Preciado recibió un trasplante que le permitió seguir viviendo. Desde entonces, transformó su estilo de vida y dejó atrás adicciones. “Cada día que me despierto, lo hago agradecido. Estoy jugando puro tiempo extra, como en el futbol”, afirma. Su experiencia lo llevó a comprender la importancia de compartir y replicar el aprendizaje.
El proceso de donación será transparente y legal, con criterios médicos claros. Preciado subraya que no basta con el trasplante: se requiere estabilidad, medicamentos y atención digna. “No es barato ser una persona trasplantada, se los digo yo. Pero queremos darles estabilidad y una oportunidad real de vida”.
El retiro de Preciado será paulatino y en plenitud de facultades. En agosto iniciará una gira internacional con fechas en Europa, México y Estados Unidos. Además, prepara tres producciones discográficas: un álbum en vivo, un disco de duetos y un último trabajo de línea con canciones inéditas. Entre los invitados destacan Christian Castro y una colaboración póstuma con Vicente Fernández.
Aunque se despida de los escenarios, Preciado continuará impulsando nuevos talentos desde su estudio en Mazatlán y proyectos formativos como la Escuela de la Tambora Sinaloense. “Estoy sembrando para cosechar. Para crear nuevos músicos, nuevos talentos”, asegura.











